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viernes, 23 de mayo de 2014

100 motivos para ser del Atleti de Fernando Castán.


Con “100 motivos para ser del Atleti”,Fernando Castán resume con exactitud el sentimiento rojiblanco de miles de aficionados.


-”Futbolcultureros,Fernando Castán”.

-“Mi principal afición es el deporte, pero no soy de esas personas que solo hablan
de deporte o de fútbol. Podría estar hablando de libros o de música una tarde entera. También me interesa la política, y, de hecho, una buena parte de mi carrera profesional la desarrollé en la sección de política de la Agencia Efe. Hasta que me cansé. Siempre había pensado que algún día me iría a deportes y acerté. La demostración de que es más interesante y, sobre todo, divertido el deporte que la política es que la gente paga por ir al primero y "le pagan" de alguna forma por ir al segundo. También me ha interesado mucho todo lo relacionado con las motos y cubro el Mundial de MotoGP con otro compañero. Estoy encargado de la natación, el rugby, los deportes de agua, el baloncesto, el taekwondo y las motos. A pesar de que he escrito un libro sobre el Atleti, no escribo sobre él. Eso sí: tengo un abono desde hace 20 años que está 20 filas detrás del banquillo del Atleti”.


-¿Por qué el fútbol es cultura?”

-”Diría que el fútbol es cultura popular por la presencia que tiene en la vida de la gente, lo que le afecta, lo que marca el día a día de una sociedad como la nuestra. En el fútbol está todo: la tragedia, la comedia, los personajes increíbles, lo bueno y lo malo. Nada como el fútbol modifica el comportamiento de la gente. Por ejemplo: la mayor movilización que se ha producido en España ha sido con motivo de las celebraciones del Mundial 2010. Nada como el día después de la final”.


-¿Por qué escribir de fútbol?”

-”La razón de escribir de fútbol es por afición y por lo que he comentado antes: su presencia en nuestras vidas, lo que nos afecta, lo que nos llena, nos divierte, nos preocupa. También escribo de fútbol para que no se olviden anécdotas, historias y acontecimientos que los más jóvenes no conocen”.


-¿Cual es tu primer recuerdo futbolero?”

-”Mi primer recuerdo de fútbol son recuerdos. Uno la primera imagen del césped del Calderón cuando sales por el vomitorio y miras el campo brillante, y al rato los colores de las camisetas. esa vez fue con mi tío Pepe, que es la única persona que conozco que estuvo en la final del estadio Heysel en el 74 entre el Bayern y el Atleti, la famosa del gol de falta de Luis Aragonés. Y el otro recuerdo es también curioso: en un partido amistoso de verano entre el Rayo y el Atleti, en el estadio Vallehermoso, teníamos unos aficionados del Rayo al lado, junto a mi padre, mis hermanos y yo. Los del Rayo tenían un saco que nos tenía mosqueados. En el descanso abrieron el saco y de él extrajeron un jamón con hueso y todo. Empezaron a cortarlo con un cuchillo y a ofrecer a todos. Mediado el segundo tiempo ya solo quedaba el hueso. Eso es lo que gusta del fútbol. Más que el juego en si, lo que le rodea. Siempre digo: "Me gusta más ir al fútbol, que el fútbol".

-”Recomiende un libro de fútbol”.

-”No podría recomendar un libro sobre fútbol. El mio. Por qué no”.

-”Gracias por estas letras”.

-”Gracias y suerte”.

jueves, 20 de marzo de 2014

Las locuras de Bielsa de Jon Rivas.

Con "Las locuras de Bielsa", Jon Rivas añade a sus vivencias una hoja más con la llegada de Bielsa a Bilbao con los pro y contras que el loco tiene;a toda velocidad quemando tiempos para dar felicidad sobre el verde.


-”Pequeña descripción del autor para ir abriendo boca”.
-”Supongo que te refieres a una descripción mía. Vale. Soy de Algorta, en Bizkaia, junto al mar. Eso influye mucho en la forma de ser, o eso creo. No sé por qué, quise ser periodista desde siempre. Tal vez porque cuando iba a casa de mi abuela paterna, veía a mi bisabuela vestida de luto riguroso, sentada siempre en la misma esquina de la cocina, con La Gaceta del Norte entre las manos. O por culpa de mi abuelo materno, que me contaba historias de Pichichi y mister Pentland, y me hacía bajar al portal a por el periódico a primera hora de la mañana, y yo lo leía empezando por la última página. Coleccionaba los posters de equipos de Primera, o del Mundial, o los equipos ciclistas que sacaba La Gaceta. Recuerdo una foto en la Hoja del Lunes de Bilbao. Una estirada de un portero, volando hacia el palo. Yo lo intenté imitar en el patio del colegio de las Monjas del Puerto. Después, tampoco sé por qué, me metí a estudiar Ingeniería, pero en la escuela de Ingenieros fundé una revista mensual, así que al año siguiente me pasé a periodismo. Me gustaban los deportes y el diseño, así que cuando saqué una matrícula de honor en la asignatura de diseño periodístico, me llamaron de La Gaceta del Norte, que reaparecía después de una año cerrada, para entrar en la sección de maquetación. Dejé de hacer crónicas de Tercera División para Deia y empecé a dibujar para La Gaceta, pero libraba los domingos y me ofrecí a hacer una página semanal de fútbol regional. Unos meses después, un amigo que se había ido a trabajar a Málaga, me ofreció una plaza de redactor en La Tribuna de Marbella. Llegué allí una tarde a las siete y estaba cerrado. La redacción estaba en un banquete. Cuando abrieron me enseñaron mi sitio. Un mes más tarde me nombraron responsable de la sección de deportes. Luego la mili, un año perdido. Cuando acabó, La Tribuna ya no existía. En una emisora de la Cadena Rato (ahora Onda Cero), inauguré mi currículum radiofónico retransmitiendo un Sestao-Real Madrid en el que Hugo Sánchez recibió un botellazo en la cabeza. Volví a Deia; luego a un periódico (Gaur Express), que duró seis meses, y otra vez a Málaga, en Diario 16. Seguí durante dos temporadas al equipo. Fue una buena época. Era joven, soltero y guapo –eso lo digo yo- y cada dos fines de semana viajaba por ahí. Luego volví a Bilbao; primero a Claro y luego, y son ya 22 años, a El Mundo. Por un pequeño malentendido (que en Madrid pensaban hace 20 años, cuando no había internet, que todos los periodistas vascos sabemos de ciclismo), me pusieron a hacer la Vuelta, El Giro y el Tour, y en la Grande Boucle sigo”.



-”¿Por qué el fútbol es cultura?”


-”Es cultura porque es un arte. ¿qué hay más bonito que un gol de chilena, o una jugada de tiralíneas?, ¿Se puede encontrar una escultura que emocione a la vez a 50.000 personas como un partido de fútbol?, ¿acaso una rueda de prensa de Marcelo Bielsa no es más didáctica que una conferencia sobre ética. “Conjunto de conocimientos que permiten a alguien cultivar su juicio crítico”. ¿Cuántos juicios críticos se han cultivado a lo largo de la historia del fútbol; ¿Cuántos debates se han suscitado por un fuera de juego o un penalti?, ¿Cuántas crónicas maravillosas se han escrito sobre un partido de fútbol? Por último, y siendo oficialista: está adscrito al Ministerio de Cultura”.



-”¿Por qué escribir de fútbol?”


-”En mi caso, escribir de fútbol es algo que me causa un enorme sufrimiento, Disfruto escribiendo de ciclismo, porque el ciclismo es un deporte hecho para escribir sobre él. Salvo con el desaparecido Euskaltel, que tenía su afición, no hay colores. Tenemos figuras, pero sufren tanto que tú disfrutas describiéndolo. En el fútbol, en cambio, hay tanta pasión que sufres porque eres de un equipo, en mi caso el Athletic, y lo tienes que disimular en la crónica. Una cosa es escribir con cierto punto de vista y otra hacerlo como un forofo. En mi caso, cuando escribo del Athletic para la edición del País Vasco, hago más hincapié en el equipo rojiblanco, pero eso no quiere decir que no procure ser imparcial. Recuerdo un caso: en La Rosaleda escribiendo de un Málaga-Athletic. Yo quería que ganara el Athletic, pero la crónica la tuve que escribir desde otra perspectiva. Eso sí, ganó el Athletic, pero no creo que nadie notara que yo era de Bilbao. Salvo por el nombre vasco de la firma. Además, escribir de fútbol me causa también sufrimiento porque debo fijarme en todos los detalles, en la forma de jugar, en los cambios; tratar de analizar lo que sucede con visión crítica, cuando lo que me gustaría a mí sería ver el partido desde mi localidad, con trazo grueso: quejarme del árbitro y de los rivales, aunque no tengan la culpa. En Old Trafford estuve en el palco de prensa en el inolvidable Manchester United-Athletic (2-3). Nos daban incluso de cenar, servidos por camareros de chaquetilla blanca, pero lo hubiera cambiado por estar con los 8.000 bilbaínos de la grada, llorando y riendo a partes iguales”.



-”Háblenos de  "Las locuras de Bielsa”


-“El libro es una crónica de un año inolvidable y frenético en el que un señor llegado de Argentina fue capaz de darle la vuelta al Athletic como un calcetín y hacer creer a sus jugadores de que eran capaces de todo. Pero Bielsa se marchó, entre otras cosas, porque en Bilbao chocó su hiperdesarrollado sentido de la ética. Nunca vi a una persona tan honrada y que se extrañara tanto de que los demás no fueran tan honrados como él, Creo que dejó un poso moral y futbolístico que sobre todo los más jóvenes, quienes nunca habían visto en el campo a un equipo tan orgulloso, se quedaron marcados por la experiencia. Modestamente, en el libro traté de reflejar ese primer año de Bielsa. Por cierto, el libro fue traducido al japonés y publicado allí. Tengo un par de ejemplares. No sé cómo en un país como Japón están interesados en la figura de Bielsa”.



-¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?


-”Mi primer recuerdo es tan antiguo que no lo recuerdo. Me contaba mi padre que un día nos bajó a mi primo y a mí a ver en Fadura un partido del Getxo, el equipo de mi pueblo, del que soy socio desde el día que nací, y que tuvo que volver a casa  con cada uno de nosotros debajo de un brazo, porque nos habíamos hecho todo en los pañales. Me acuerdo del Getxo, su goleador Antón Camiruaga, de una final de Copa Vasca contra el Arenas, nuestro eterno rival, al que ganamos 3-2. No cabía un alfiler en Fadura; me acuerdo de un Getxo 4 Barreda de Cantabria 2, justo el día antes de que me operaran de amígdalas con cinco años; y de la primera vez en San Mamés. Aunque Fadura era –y es- un campo de hierba, me impresionó el color verde vivísimo del césped de La Catedral. Tenía siete años. El Athletic le ganó 3-1 al Condal de Barcelona, en una eliminatoria de Copa. También me acuerdo de haber estado en San Mamés en el último partido de España en Bilbao, contra Turquía, y de los goles de Gento y Grosso. Sé que era en mayo porque mi padre me sacó de una celebración con flores a María en el colegio”.



-Recomiende un libro de  fútbol.


-”Primero, el más antiguo, que es uno de mis libros de cabecera: “A mí el pelotón”, que se ha reeditado hace poco. Yo tengo la edición antigua. Está escrito por el periodista Patxo Unzueta. Es magnífico. Otro más antiguo aún que no puedo recomendar, porque yo tengo uno de los pocos ejemplares que quedan, es “Athletic Club de Bilbao 1989-1922”, de José María Mateos. A mi abuelo le costó tres pesetas y cuando murió me lo quedé yo. 
Me gusta muchísimo “El fútbol a Sol y a Sombra” de Eduardo Galeano; y “Fútbol” de Osvaldo Soriano. Haciendo un poco de publicidad, creo que será muy bueno “El prisionero de Ruhleben, una aproximación a la vida de Fred Pentland”, que acabé de escribir hace unos meses sobre la vida de quien fuera entrenador del Racing, Athletic, Athletic de Madrid, Oviedo y Arenas, y que ganó cinco Copas y dos Ligas con el Athletic. Todavía no me lo han publicado”.

-”Gracias por estas letras”.
info@alposte.es

miércoles, 29 de enero de 2014

Barçargentinos de Roberto Martínez.

Con “Barçargentinos”, Roberto Martínez nos acerca historias y puntos en común entre una institución centenaria y los jugadores argentinos,tanto ideológicas y como futbolísticas todo ello regado de vivencias personales propias de quién deja su país para marcar diferencias con sus habilidades balompédicas.

-”Pequeña descripción del autor”.
-”Me llamo Roberto Martínez. En los próximos días voy a cumplir 44, pero me costó muchos años aceptar que mi primer sueño, ser futbolista, no iba a poder hacerlo realidad. Por eso dediqué otros muchos años, esfuerzos y dedicación a convertir en real el segundo. Publicar historias, noticias, entrevistas, reportajes, artículos, y alguna que otra obra literaria, y vivir de ello. Un día, cuando comencé en el periodismo, mi padre, a quien el fútbol le bendijo al punto de ser un referente de multitudes y ganar 7 títulos defendiendo la camiseta del Real Madrid, me reveló que él había soñado con ser escritor y no lo había logrado. Recién entonces comprendí que al final sí tenía genes suyos”.       

-”¿Por qué el fútbol es cultura?”
-”Porque bajo su apariencia de ser un juego entre equipos refleja una sociedad que avanza, evoluciona en el tiempo, se comunica y compenetra para conseguir objetivos, y trasciende a todos los ámbitos igualando el sentir de estratos sociales, razas y creencias. El fútbol no es ganar o perder. Es mucho más que eso. El problema es que su futuro no suele estar en los mejores pies, sino en las manos equivocadas y en los peores agentes de propaganda”.

-”¿Por qué escribir de fútbol?”
-”Porque la pelota es el juguete más lindo que un niño puede tener y siempre ha sido un gran confidente. Más, fui feliz y me entristecí en casa con el fútbol. Mi niñez transcurrió en un vestuario de fútbol. Mi adolescencia soñó fútbol. Y en mi madurez he ido creciendo, experimentando, cambiando puntos de vista y evolucionando también como persona, sin que el fútbol se apartara de mí ni yo de él. Por otra parte, escribir me libera, me eleva, y me quita las mochilas de la vida. Nada como escribir me permite sacar lo mejor de mí. La respuesta es la suma de esas ideas”.     

-”Háblenos de  "Barçargentinos"
-”Es la historia de todos los argentinos del FC Barcelona, jugadores y entrenadores. Aunque si -como conversamos- la editorial De Vecchi desea sacar la 2da edición, habrá que dedicarle espacio también a un dirigente nacido en Mendoza. Pensé el libro para enmendar un reportaje bastante pobre en datos que publiqué un día en el diario Mundo Deportivo, recién llegado a Barcelona, en julio de 2001. Tenía poco tiempo y encontré una multitud de errores históricos. Barçargentinos busca aportar contenido y eliminar esos errores sobre la presencia de los argentinos en la historia del que ha sido el mejor equipo de fútbol de todos los tiempos entre 2009 y 2013. Mientras, mezcla con mi experiencia vital entre 2001 y 2011. Más allá de todo lo que lo motivó, el libro intenta ser una suerte de agradecimiento hacia Barcelona, el diario Mundo Deportivo y el propio FC Barcelona por haberme permitido vivir y trabajar allá, aún conociendo mis orígenes”.

-”¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?”
-”Patear latitas de cerveza Mahou en las gradas del estadio Santiago Bernabéu después de los partidos de Mi Viejo o tomar Redoxon para refrescarme en el vestuario del Real Madrid junto a Del Bosque, Juanito, Pirri, Breitner, Santillana, Wolff, como si fuera gaseosa... Horror al ver a mi padre tendido en el césped del Bernabéu, inconsciente por haber recibido un codazo del arquero alemán Sepp Maier en la semifinal de la Copa de Europa entre Real Madrid y Bayern de Múnich... Corretear por el césped del estadio de Sarriá después de que mi padre terminaba de entrenar, para patear una pelota y que me gastaran bromas Fortes y Urruticoechea... A los 8 años, vibrar con la final de la copa del mundo de Argentina 78, aunque fuera algo raro por la distancia... A los 12 años, que mi abuelo Domingo me hiciera hincha de Vélez al volver a Argentina, en la época de Bianchi, Ischia, Alonso, Pumpido... Grandes momentos, inolvidables…”
-”Recomiende un libro de fútbol”.
-”Los 11 poderes del líder, de Jorge Valdano, es el actual. Fútbol a sol y a sombra, de Eduardo Galeano, el menos reciente (aunque siempre vigente)”.

-”Un saludo y gracias por tus letras”.
-”Gracias a Futbolcultura por el interés"




Imágenes de Helenio Herrera y Juan Pablo Sorín,cedidas por @futbolpaint