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lunes, 2 de junio de 2014

Oriol Rodríguez nos habla de Offside Festival 2104.

Offside Festival (6-8 de Junio 2014) como preámbulo al Mundial de Brasil con la intención de darle al fútbol un carácter “humano,social y cultural”.


-"Pequeña descripción tuya del organizador del festival OFFSIDEFEST, Oriol Rodríguez”

-”Ante todo soy aficionado a la Unió Atlètica Horta, que ahora juega en la Primera Catalana, pero que espero que un día retorne a Tercera. Es el club de mi barrio, al que me une una tradición familiar. Mi abuelo jugó en él antes de la Guerra Civil. Tiempo después y durante décadas, fue el masajista. Ya con tres años me llevaba al campo, el Feliu Codina. Pero por aquel entonces me aburría, me escapaba y, pidiéndole al primero que me encontraba por la calle que me acompañara, volvía a casa. Eran otros tiempos. Tras la tercera evasión, mi abuela le prohibió que me llevara, al fútbol. Pero Manel, mi abuelo, me volvió a llevar. Cuando empecé a apreciar el mareantemente envolvente aroma a carajillo y Farias que desprendía el ambiente, cuando descubrí que el delantero centro era mi vecino, cuando comenzó a llamarme la atención aquella estampa, incorrecta pero sumamente simpática, de los abuelos increpando al “linesman” por considerar que había señalado erróneamente un fuera de juego, cuando empecé a intuir que el fútbol era barrio, comunidad, humildad, alegría, esperanza…dejé de escaparme. Luego fui recogepelotas. La recompensa valía la pena: me daban el chándal del club y 20 duros por partido. También intenté defender sus colores sobre el campo, pero no pasé de jugar de banquillo izquierdo. Con los años empezaron a asomar en mi vida el Barça, el rock, el amor, el cine, la literatura, el periodismo, la familia… y mucho después me fugué de Barcelona, como a los tres años me fugaba del Feliu Codina. Y aun así, no hay domingo que no mire qué ha hecho mi Horta”.


-"¿Por qué el fútbol es cultura?"


-”Más allá de que a la cultura se la define de forma académica como el conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo. Exposición en la que encaja plenamente el fútbol. Si un buen partido de fútbol me despierta las mismas emociones que un buen disco, concierto, libro o película,  y a la música, la literatura y el cine se les considera cultura, por qué no considerar también el fútbol como expresión cultural”.


-"¿Por qué hacer un festival de fútbol?"


-”Porque en mi ciudad, y como en casi el resto de las ciudades del mundo no había ninguno, pero contrariamente sí que existen un montón de documentales que narran historias que, aunque poco conocidas, son extraordinarias. Documentales que, por su calado humano, social y cultural, trascienden lo meramente deportivo y te atrapan tanto si te gusta el fútbol como si no”.


-"Háblenos de "Offside Festival 2014".


-”Para definir el Offside, siempre parafraseamos aquella extraordinaria cita de Eduardo Sacheri: “Hay quien dice que el fútbol no tiene nada que ver con la vida del hombre, con las cosas más esenciales. Desconozco cuánto sabe esa gente de la vida. Pero de una cosa estoy seguro: no sabe nada de fútbol”. Desde el Offside defendemos que el fútbol debe entenderse desde su vertiente deportiva, pero también como fenómeno social y cultural. El fútbol es una expresión de la grandeza de la humanidad, y los documentales seleccionados muestran historias humanas que ilustran la grandeza del fútbol”.


-"¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?"


-”Para no reiterarme en mi amor por el Horta, citaré la primera vez que fui al Camp Nou. 31 de enero de 1987: Barça 3-Real Madrid 2. Hat-trick de Gary Lineker. Ante aquel escenario y aquel espectáculo, imposible que un niño no quedara entregado a ese deporte y esos colores”.  


-"Recomiende un libro, película, canción,… de  fútbol".


-”Sobre libros recomendaría no uno, sino infinidad: “Fiebre en las gradas” de Nick Hornby, “Fútbol” de Osvaldo Soriano, “Fútbol contra el enemigo” de Simon Kuper, “A season with Verona” de Tom Parks, “Historia del calcio” de Enric González, “Barça: la pasión de un pueblo” de Jimmy Burns… Y no acabaría nunca.  
En lo referente a las películas, tengo la teoría de que como a los americanos no les interesa especialmente el soccer, aún no se ha rodado una ficción que capte el fútbol en su plenitud. Aun así, es casi obligado citar un clásico como “Evasión o victoria”.
Y con las canciones me pasa como con los libros, que citaría millares y me dejaría alguna. Ahora mismo estoy escuchando “Un buen día” de Los Planetas, así que por qué no quedarme con ella y el increíble gol de Mendieta”.  


-"Muchas gracias por estas letras"


-”¡¡¡Muchas gracias a vosotros!!! “


viernes, 28 de febrero de 2014

Fuera de juego de Laura Estévez.

Con “Fuera de juego”,Laura Estévez agrupa fútbol,intriga y literatura que dan como resultado una obra total.

-"Una pequeña descripción futbolculturera."
-”Quise ser portera de fútbol en un tiempo en el que los equipos femeninos eran aún poco más que una pandilla de amigas, sin posibilidad de competir y, mucho menos, de ganarse la vida con ellos. Así que decidí que, como no podría ser protagonista, lo contaría, escribiendo y en la radio. Ahora quiero contarlo todo, el fútbol, los viajes, los amores, la Historia… Ojalá pudiera vivir de la literatura, sin quitarle tiempo para pagar la hipoteca”.


-"¿Por qué el fútbol es cultura?"
-”Pensamos erróneamente que la cultura es lo culto, pero también es cultura lo cultural. Y no todo lo cultural es culto. No podríamos entender la cultura española sin la tortilla, las tapas, el vino… Sin embargo, nadie considera que una persona es culta por estar sentada en una terraza con un pincho de tortilla en una mano y una copa de vino en la otra. El fútbol es de ese tipo de cultura. A pesar de los horarios demenciales marcados por la televisión, pensamos en un partido de fútbol y automáticamente nos situamos en la tarde del domingo. Esas costumbres enraizadas y todo aquello que las rodea, como emblemas, cánticos, el sentimiento pertenencia a un grupo… son cultura. Eso no impide que, además, el fútbol esté presente también en esa “cultura culta” como escenario o personajes de libros, películas, canciones…”

-"¿Por qué escribir de fútbol?"
-”Porque tengo ambas pasiones, el fútbol y las letras. Además, el mundo del fútbol y lo que lo rodea es muy rico en situaciones y personas. Ni siquiera es necesario que la trama de una novela gire en torno al fútbol para que esté presente. En muchas historias se describe a los protagonistas por su aspecto físico, sus manías… y su equipo de fútbol. ¿Qué sería de ‘El secreto de sus ojos’ sin la pasión del malo por Racing?¿Sería ‘Torrente’ el mismo ‘Torrente’ si fuera hincha del Real Madrid que siéndolo del Atleti?”

-"Háblenos de  "Fuera de juego”
-”A una estudiante de Periodismo en prácticas le encargan la labor más ingrata para ella hasta entonces: entrevistar a la estrella del Atlético de Madrid. No entiende de fútbol ni le interesa, y le parece incluso degradante como profesional que le encomienden temas tan superficiales. Es sólo el principio de tres semanas intensas en las que, junto a él, intentará desentramar la red criminal que busca a toda costa que un equipo creado a golpe de talonario se mantenga en Primera División. Hay intriga, personajes realistas, un poco de amor y también de humor, con los increíbles malentendidos de Valeria, la protagonista, con la jerga futbolera.”

-"¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?"
-”Tengo dos muy arraigados, que se remontan a cuando tenía tres o cuatro años. Uno de ellos era pegar los cromos de los álbumes de AS Color y completar las sopas de letras en las que aparecían Ablanedo, Butragueño, Míchel, Sanchís… y los nombres que más gracia me hacían por entonces, Gordillo y Tendillo. Y el otro, la quiniela. Mi padre rellenaba una columna, digamos, con lógica. Otra la rellenaba yo, en función de mis simpatías con los nombres. Todavía estaba aprendiendo a leer y un día me enfadé porque la semana anterior figuraba claramente Figueras y, en la que estaba rellenando, Figueres, y me sentía engañada.”

-"Recomiende un libro de  fútbol."

-”Para mí el libro de fútbol por excelencia es Fiebre en las gradas, de Nick Hornby. Curiosamente, su adaptación al cine se tituló Fuera de juego, aunque no es algo que influyera en el título de mi libro, que fue más un juego de palabras con las reglas del fútbol y cómo se sentía la protagonista en esta historia. Hornby eleva el fútbol no a cultura, sino a vida. Cada acontecimiento de su existencia tiene el recuerdo de un resultado, de una jornada con los gunners. Una obra maestra. Más actual, aunque ya con unos años, me quedo con otro grande, Eduardo Galeano, que en El fútbol a sol y a sombra utiliza un lenguaje muy diferente a Hornby, el de la pasión futbolera de Sudamérica. Otra manera de vivir el balompié, muy distinta a la inglesa, pero igual de intensa.”

http://www.popumbooks.es/products/fuera-de-juego/
-Gracias por estas letras.
-Un saludo.

lunes, 17 de febrero de 2014

Una insolencia de Marcos Abal.

Con ”Una insolencia”,Marcos Abal estructura sus valores futbolísticos dándole sólidos cimientos desde niño acudiendo al estadio donde sus ídolos desarrollan esa mundana profesión de futbolista.

-”Pequeña descripción del autor.”
-”Marcos Abal ha colaborado en varias publicaciones digitales y en papel, como la revista Clarín o Jot Down Magazine entre otras. Escribe un blog más o menos literario desde el año 2006 (http://camabarca.blogspot.com/). Actualmente vive en Santiago de Compostela y dejará de ver fútbol el día que se vaya a vivir a una cabaña como un ermitaño o cuando todos los equipos jueguen como la Grecia que ganó la Eurocopa 2004.”

-”¿Por qué el fútbol es cultura?”
-”Me gusta el fútbol y supongo que en muchos países europeos y sudamericanos se ha convertido en un modo de vida para millones de personas. De ahí a considerarlo cultura, no sé. Aunque entiendo que su omnipresencia haya modelado nuestra forma de ver el mundo. Es prácticamente imposible no enterarse de a quién le han dado el Balón de oro o si a Bale le duele un testículo o una rodilla. Siempre me ha llamado mucho la atención que un deporte que requiere tanta paciencia (como jugador y como espectador) se haya convertido en el fenómeno de masas que es. Que esos noventa minutos de tanteos, pases, interrupciones del juego, ataques frustrados y defensas infranqueables (con algún gol ocasional, claro) mantenga a millones de personas atentos como si sus vidas dependiese de lo que pase en ese terreno de juego no me lo explico. Pero sí, se podría decir que es un deporte noble y difícil del que, efectivamente, como decía Camus, puede uno aprender grandes cosas. Para empezar, no está mal que once personas se pongan de acuerdo y actúen conjuntamente para lograr un objetivo.”

-”¿Por qué escribir de fútbol?”
-”Supongo que está un poco de moda en el panorama editorial. Es como si se hubiera abierto la veda. O también puede ser que esa aparente incompatibilidad entre aficionado futbolero y lectura haya pasado a la historia. Quizá el movimiento esté en ambos lados; así, es posible que se haya producido un acercamiento del aficionado medio a los libros (la industria editorial no deja de hacer guiños al no lector intentando conquistar una parcela nueva de mercado) y al mismo tiempo vemos que el fútbol ha dejado de ser un tema tabú entre los intelectuales y gente más o menos alfabetizada. Algunos de los mejores escritores y articulistas de hoy escriben con frecuencia de fútbol sin pudor alguno.”

-”Háblenos de
 "Una insolencia"
-”Forma parte de una colección más literaria que periodística, diría yo, de libros breves sobre la iniciación del autor como aficionado a un equipo de fútbol. El tono es autobiográfico, y es lo bueno. Son unas confesiones de infancia y fútbol. Una insolencia tiene de fondo al Barça. Empiezo con Maradona, pues abro los ojos al fútbol cuando Maradona, al que admiraba de crío como un dios, corre tras alguien del Athletic de Bilbao cuando ya ha acabado un partido para clavarle los tacos en la espalda. Era la famosa final de Copa del rey de 1984 en la que el Barça perdió y Maradona acabó en el Nápoles. Maradona y Schuster juntos, ahí estaban, vaya dos. Del otro lado recuerdo un grupo de leñeros que acabaron ganando. La verdad es no tengo grandes recuerdos futbolísticos del Barça hasta bastante tarde; el Dream Team, digamos, borró todos los recuerdos anteriores. A Cruyff nunca llegué a verlo jugar (mi padre me habló de él, a pesar de ser del Madrid). Para mí es sobre todo el mejor entrenador que ha tenido el Barça, junto a Guardiola, aunque no habría Guardiola sin Cruyff. En el librito se trata todo esto con esa intimidad del recuerdo infantil, y al mismo tiempo sin volar demasiado. Para meter las manos en material tan lírico como es la infancia es mejor no perder pie. El libro ha gustado a algunos amigos, lo que no es decir mucho, y creo que a algún que otro desconocido.”

-”¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?”
-”Maradona aparte, o más allá del fútbol televisado, que me aburría mucho de pequeño (recuerdo salir a la calle durante la final del Mundial del 82 y estar solo, rascando el musgo de un muro), el fútbol era el estadio de mi ciudad, en Pontevedra. Mi padre me llevaba y me dejaba en la grada semivacía, que corría de un lado a otro como un idiota sin cansarme. Muy de vez en cuando caía el balón en la grada haciendo un ruido tremendo; el balón me parecía grandísimo y pesado. Casi siempre se me adelantaba algún que otro viejo vestido de luto apolillado que corría tras el balón como si se hubiese vuelto loco. Rápidamente lo echaba al campo, agitado, y volvía a su puro. Se alternaba mucho la calada al puro con el insulto a gritos. No era precisamente el diálogo socrático lo que se practicaba allí. Pero hasta en el insulto y la desesperación rabiosa había cierto cachondeo, y los paisanos se iban alternando, y si uno se levantaba con los brazos en alto rojo de ira y berreando como un animal siempre había dos o tres que le hacían coro y el griterío se extendía por la grada, pero quedaban como de guardia otros dos o tres que se tomaban a pitorreo la injusticia denunciada, como si quisiesen llevar la contraria a todo el mundo. De vez en cuando dos, a bastante distancia uno de otro, se enzarzaban en una discusión y toda la grada desatendía el partido para no perder detalle de los airados. Tanto jaleo a mi alrededor me convirtió en un tipo muy silencioso, casi meditabundo, al ver un partido. Asocio la contención, e incluso casi la indiferencia, o aparente indiferencia, con la victoria de mi equipo, y el braceo y alarido histérico ante una ocasión fallada o una falta injusta con la derrota. Es como si hubiese un dios castigador que va viendo quién maldice más y quién se muestra más estoico. Pla, que sabría de fútbol tanto como yo, es decir, muy poco, escribía en un artículo sobre fútbol (uno de los pocos que escribió sobre el tema, seguramente) que no entendía ese griterío de los estadios, y que él contemplaba el partido en riguroso silencio, “como si lo hiciera desde otro planeta”. Es el mismo artículo en el que se lamentaba de la falta de pericia de los futbolistas del momento para usar los dedos de la mano de forma invisible para el contrario y para el árbitro y de “la tendencia que tienen los porteros a parar la pelota fuera de la puerta”, y no dentro o casi dentro. Echaba de menos Pla la prestidigitación y la magia en el fútbol. Es un artículo, desde el punto de vista futbolístico, surrealista y hasta absurdo. Puede que sea lo más surrealista que escribió Pla en su larga carrera como escritor. Aunque, bien pensado, no iba tan desencaminado; si levantase la cabeza vería que prestidigitación y magia hay de sobra hoy en día, sobre todo en los despachos de sus dirigentes”.

-”Recomiende un libro de  fútbol”.
-”Me gusta mucho Salvajes y sentimentales de Javier Marías, una recopilación de artículos de fútbol. Es madridista, no me importa, se leen sus artículos con mucho gusto. Escribiendo, además, es poco hooligan, lo cual es de agradecer; para eso ya está la taberna, incluso la caverna, o la central lechera, como decía Guardiola. Es que ese madridismo de ultrasur, entre rabioso y analfabeto, que ha ido impregnando algún periódico, no sé si es un madridismo menos legítimo o tradicional, pero sin duda tiene menos gracia. Prefiero el madridismo señorito y pijo, de Chamberí, de Marías. Me gustan también mucho los artículos de Vila-Matas sobre fútbol, sobre el Barça. Así como me cae mejor ese madridismo de público de zarzuela, fino y antojadizo, tampoco me espanta esa supuesta afinidad independentista del Barça. Siempre se ha utilizado el fútbol para conquistar corazones; a dónde no llega la razón llegan los goles.
La verdad es que no leo muchos libros sobre fútbol. Recomiendo los de la editorial Libros del KO, claro. Más que por me hayan editado a mí (soy como ese espontáneo de las corridas de toros que con un capote salta al ruedo) porque el nivel de esos libritos es muy alto. Un logro de los editores por haber convencido a esos monstruos”.

"Una insolencia" de Marcos Abal de libros del k.o.
(@librosdelko ; librosdelko.com)
-”Gracias por estas letras.”
-”Un saludo y gracias.

lunes, 10 de febrero de 2014

El siglo del pensamiento mágico de Ignacio Martínez de Pisón

Con “El siglo del pensamiento mágico”, Ignacio Martínez de Pisón y que lugar hay que darle en la vida a los milagros donde lógica y realidad se dan la mano para, en ocasiones, estos sean vividos.


-”Pequeña descripción del autor”.

-”Desde que publiqué mi primera novela con veintitrés años, mi vida ha consistido en publicar un libro nuevo cada pocos años. Y ya han pasado treinta desde aquel primer libro…”


-”¿Por qué el fútbol es cultura?”

-”El fútbol no es cultura, como tampoco lo son los toros o el boxeo.
Pero en torno a cualquiera de esas actividades se ha generado mucha y muy buena cultura. Como dicen de la política, el fútbol es la continuación de la guerra por otros medios. Afortunadamente, por medios pacíficos”.


-”¿Por qué escribir de fútbol?”

-”¿Y por qué no? A mí me gusta que la literatura se construya con los mismos materiales de los que está hecha la vida. Y el fútbol forma parte de esos materiales”.


-”Háblenos de "El siglo del pensamiento mágico"

-”Es algo así como mi pequeña biografía zaragocista. Lo que Nick Hornby hizo en cuatrocientas páginas con el Arsenal lo hice yo en cuarenta con el Zaragoza.Lo escribí a finales de 2012. El Zaragoza acababa de ganar al Athletic de Bilbao en San Mamés y parecía evidente que esa temporada no íbamos a pasar apuros para conservar la categoría. Justo ahí empezó una racha lamentable y el equipo no sólo bajó sino que acabó último. Pero yo hasta mantuve el final la esperanza de un milagro: en eso precisamente consiste el pensamiento mágico, que abole las reglas de la lógica y la realidad”.


-”¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?”

-”Un partido de fútbol del Logroñés en tercera división al que me llevó
mi padre. Se jugaba en el viejo campo de Las Gaunas, que estaba muy
cerca del colegio al que yo y mis hermanos fuimos mientras vivimos en
Logroño. Recuerdo que, cuando ya el partido estaba terminando, un
jugador del Logroñés se cayó y a mí me indignó que el árbitro no
pitara falta. Luego mi padre me dijo que el jugador se había tirado.
Nunca antes se me había ocurrido que en el fútbol, que tendría que
regirse por las leyes de la deportividad, un jugador se tirara al
césped para fingir una falta”.

-”Recomiende un libro de  fútbol”.

-"Saber perder", la novela de David Trueba. 
Son también muy buenos los "Cuentos de fútbol" de Osvaldo Soriano, que reviven la vieja épica de los campos de piedras y barro”.

Xavi Aguado junto al autor el día
de la presentación del libro en Zaragoza.
Edita "Libros del k.o."
-”Gracias por estas letras”.

-”Un saludo cordial".

miércoles, 29 de enero de 2014

Barçargentinos de Roberto Martínez.

Con “Barçargentinos”, Roberto Martínez nos acerca historias y puntos en común entre una institución centenaria y los jugadores argentinos,tanto ideológicas y como futbolísticas todo ello regado de vivencias personales propias de quién deja su país para marcar diferencias con sus habilidades balompédicas.

-”Pequeña descripción del autor”.
-”Me llamo Roberto Martínez. En los próximos días voy a cumplir 44, pero me costó muchos años aceptar que mi primer sueño, ser futbolista, no iba a poder hacerlo realidad. Por eso dediqué otros muchos años, esfuerzos y dedicación a convertir en real el segundo. Publicar historias, noticias, entrevistas, reportajes, artículos, y alguna que otra obra literaria, y vivir de ello. Un día, cuando comencé en el periodismo, mi padre, a quien el fútbol le bendijo al punto de ser un referente de multitudes y ganar 7 títulos defendiendo la camiseta del Real Madrid, me reveló que él había soñado con ser escritor y no lo había logrado. Recién entonces comprendí que al final sí tenía genes suyos”.       

-”¿Por qué el fútbol es cultura?”
-”Porque bajo su apariencia de ser un juego entre equipos refleja una sociedad que avanza, evoluciona en el tiempo, se comunica y compenetra para conseguir objetivos, y trasciende a todos los ámbitos igualando el sentir de estratos sociales, razas y creencias. El fútbol no es ganar o perder. Es mucho más que eso. El problema es que su futuro no suele estar en los mejores pies, sino en las manos equivocadas y en los peores agentes de propaganda”.

-”¿Por qué escribir de fútbol?”
-”Porque la pelota es el juguete más lindo que un niño puede tener y siempre ha sido un gran confidente. Más, fui feliz y me entristecí en casa con el fútbol. Mi niñez transcurrió en un vestuario de fútbol. Mi adolescencia soñó fútbol. Y en mi madurez he ido creciendo, experimentando, cambiando puntos de vista y evolucionando también como persona, sin que el fútbol se apartara de mí ni yo de él. Por otra parte, escribir me libera, me eleva, y me quita las mochilas de la vida. Nada como escribir me permite sacar lo mejor de mí. La respuesta es la suma de esas ideas”.     

-”Háblenos de  "Barçargentinos"
-”Es la historia de todos los argentinos del FC Barcelona, jugadores y entrenadores. Aunque si -como conversamos- la editorial De Vecchi desea sacar la 2da edición, habrá que dedicarle espacio también a un dirigente nacido en Mendoza. Pensé el libro para enmendar un reportaje bastante pobre en datos que publiqué un día en el diario Mundo Deportivo, recién llegado a Barcelona, en julio de 2001. Tenía poco tiempo y encontré una multitud de errores históricos. Barçargentinos busca aportar contenido y eliminar esos errores sobre la presencia de los argentinos en la historia del que ha sido el mejor equipo de fútbol de todos los tiempos entre 2009 y 2013. Mientras, mezcla con mi experiencia vital entre 2001 y 2011. Más allá de todo lo que lo motivó, el libro intenta ser una suerte de agradecimiento hacia Barcelona, el diario Mundo Deportivo y el propio FC Barcelona por haberme permitido vivir y trabajar allá, aún conociendo mis orígenes”.

-”¿Cuál es su primer recuerdo futbolero?”
-”Patear latitas de cerveza Mahou en las gradas del estadio Santiago Bernabéu después de los partidos de Mi Viejo o tomar Redoxon para refrescarme en el vestuario del Real Madrid junto a Del Bosque, Juanito, Pirri, Breitner, Santillana, Wolff, como si fuera gaseosa... Horror al ver a mi padre tendido en el césped del Bernabéu, inconsciente por haber recibido un codazo del arquero alemán Sepp Maier en la semifinal de la Copa de Europa entre Real Madrid y Bayern de Múnich... Corretear por el césped del estadio de Sarriá después de que mi padre terminaba de entrenar, para patear una pelota y que me gastaran bromas Fortes y Urruticoechea... A los 8 años, vibrar con la final de la copa del mundo de Argentina 78, aunque fuera algo raro por la distancia... A los 12 años, que mi abuelo Domingo me hiciera hincha de Vélez al volver a Argentina, en la época de Bianchi, Ischia, Alonso, Pumpido... Grandes momentos, inolvidables…”
-”Recomiende un libro de fútbol”.
-”Los 11 poderes del líder, de Jorge Valdano, es el actual. Fútbol a sol y a sombra, de Eduardo Galeano, el menos reciente (aunque siempre vigente)”.

-”Un saludo y gracias por tus letras”.
-”Gracias a Futbolcultura por el interés"




Imágenes de Helenio Herrera y Juan Pablo Sorín,cedidas por @futbolpaint